16 de noviembre de 2016

El efecto Trump

¿Cuál será el “efecto Trump” sobre las licencias en nuestro país? Estamos en un momento en el que cualquier pronóstico podría ser derribado como ha sucedido en las últimas semanas, pero esto es lo que sé…

Supongamos que eres un estudio  de propiedades americano y tienes un sólido programa de licencias doméstico  y programas complementarios en otras latitudes, por ejemplo, en México…

Tus licencias domesticas son 100 y cada una te da una ganancia anual de unos $80,000 USD en promedio…Ahí tienes un negocito de $8,000,000 millones de dólares anuales.

Tus licenciatarios foráneos, digamos, de México son 50 (cuando mucho) y cada una de ellos te da en promedio unos $20,000 USD anuales…Ahí tienes la nada despreciable suma de $1,000,000 de dólares más que se junta con los 8 que ya tienes… ¡Ahí la llevas! Ayuda en algo al programa original, es el 12% de lo que recibo en mi país, con mi economía y con mis fuertes canales de distribución…

Pero de pronto y sin ningún aviso, empiezas a recibir sólo el 85% de lo que acostumbrabas recibir de México…El tipo de cambio del peso frente a tu moneda (el dólar) se ha depreciado, así que un 15% de lo que recibías sencillamente desapareció porque tus socios comerciales no pueden incrementar en un 15% el valor de sus inventarios, o el valor de sus contratos ya firmados contigo, o el volumen de sus ventas con sus clientes… Y lo que es peor, ahora empezarán a quejarse del aumento, ahora de súbito, las licencias que tú les rentas son 15% más costosas.

¿Podrán seguir sacando la inversión del mínimo garantizado sin salirse del mercado? ¿Aguantará su producto el hecho de que tú no quieras bajar los ingresos que estás acostumbrado a recibir? ¿Los ingresos que ya tenías pronosticados? ¿Estas empezando a creer que probablemente esos mercados de tercer mundo no sean tan atractivos como antes? ¿Será mejor que sigas el ejemplo de Nintendo/Pókemon Go y te concentre sólo en tu mercado doméstico, que no pierdas el foco, la fuerza y pongas toda tu estrategia en los licenciatarios de tu país?

Puede ser. Para una corporación de E.U.A un negocio que va “a la baja” por el motivo que sea, deja de ser atractivo para ellos. Normalmente los propietarios de una licencia o concepto de personajes buscan el beneficio inmediato en vez de invertir tiempo en el desarrollo de uno de sus programas de licencia “complementarios” puesto que saben perfectamente que sus propiedades no durarán mucho tiempo, o por lo menos no todo lo que ellos quisieran explotarlo…

¿Y qué va a pasar después? ¿La era dorada de las propiedades mexicanas? Sinceramente, lo dudo mucho. Salvo que exista una especie de movimiento nacionalista super efectivo en el que eliminemos de nuestro sistema el imperialismo yanqui al que por proximidad hemos sido sometidos desde toda la vida, se antoja muy difícil que eso suceda, aunque sin duda sería un factor “positivo” para los licenciantes mexicanos.

Lo que pasaría entonces es que tener un artículo licenciado original de una de las propiedades de los estudios internacionales de siempre, se convertiría en un lujo cada vez más difícil de alcanzar para algunos niveles socioeconómicos, es decir que habría cada vez más sectores de la población que no podrían elegir artículos licenciados y tendrían que comprarlos genéricos o bien apócrifos, de manufactura nacional, en el tianguis de su confianza, haciéndose de la vista gorda o en la total ignorancia de que están comprando algo ilegal.

¿Y las propiedades mexicanas? Pues probablemente surja una o dos más que se cuelen en las “grandes ligas” ante la frustración de los licenciatarios de no poder adquirir tantas como antes tenían en su portafolio y reemplazándolas por “genéricas intercambiables” que no les llenarán el ojo, por no tener el “punch” de las extranjeras (La enorme maquinaria de publicidad y mercadotecnia que echan a andar con sus lanzamientos) y terminarán desechándolas y haciendo de ellas “mini booms” de uno o dos años cuando mucho…

¿Qué te parece este escenario? ¿Fatalista? ¿Demasiado negativo? A mí me parece muy real, muy probable y hasta cierto punto lógico. ¿Qué se puede hacer para modificarlo? ¿Qué se puede hacer para evitarlo? ¿Qué nos toca hacer para darle la vuelta? Se me ocurren algunas cosas, lamentablemente no está en mi papel de observador de la industria decirle a sus actores qué  hacer, porque ese es un tema que han tomado las asociaciones y las organizaciones de nuestro país, que lamentablemente han metido peras, manzanas, naranjas, plátanos, melones, papayas y guayabas en un mismo tazón haciéndoles creer que todas son parte de un suculento cóctel de frutas en un mercado, en el que el cliente sólo está acostumbrado a comer manzanas.

Gracias por leerme una vez mas.

Saludos cordiales.

Antonio Mendoza